Actualmente mi hermano y yo tenemos 20 y 23 respectivamente y mi Mamá estaba muy deprimida desde que cumplimos la mayoria de edad por que ya convivimos menos, todo el tiempo se encierra en su habitación y casi no come, la pérdida de mi padre le afectó mucho, no me gusta verla así, todavía es una mujer joven y de bastante buen ver, tiene tetas enormes y puestas en su lugar, amplias caderas y un culazo hermoso que le envidio, es por ello que me dedique a buscarle un macho que la haga sentirse mujer de nuevo.

• ¡Mamá!, tienes que levantarte de la cama, llevas días así.

• Le dije Yo a mi Madre entrando a su habitación.

• No hija, ¿Para qué?, aqui dejame. - Me respondió ella.

• Necesitas despejarte, respirar aire fresco. - Me senté sobre la cama a un costado de ella.

• No hija, de verdad, tú deberías de salir con tú novio, es un buen muchacho por cierto. -

• Él también está preocupado por tí, quiere que regreses a ser la misma suegra animada de siempre. - Acariciaba el pelo de mi mamá.

• No Carolina, de verdad no tengo ganas de nada hija. -

• Como de que no, a ver, primeramente vamos a buscarte algo de ropa para que te cambies y nos acompañes a comer. -

Inmediatamente me pare de la cama y me dispuse a buscar en el cajón de su ropa alguna prenda bonita con la cual levantarle el ánimo a mi mamá.

•¡Uff Mami!, tienes muchas prendas bonitas y bastantes sexys. -

• Te la regalo hija, ya no la necesito.-

• ¡No!, ¡No!, eta ropa es tuya, además, no voy a llenar esto ni de chiste. -

Desdoble un hermoso sujetador de encaje color blanco, para mostrárselo a mi mamá.

•¡Ay Carolina!, ni que tuvieras tan poquito, si también tienes lo tuyo hija. -

•Pero tú tienes más que yo. - Le dije a mi madre.

•Pruébatelo, si te queda te lo regalo. - Me dijo mi mamá

Obviamente debido a la depresión de mi madre no iba a llevarle la contra, así que decidí probarme el bonito brasier.

• ¡Ay hija!, te quedó super bien, estás igual de……….tetona que tú madre. -

• ¿Tú crees? - Me amasaba los senos pues no podía creer que siempre si termine llenando el brasier de mi madre.

• Por supuesto mi amor, debes tener feliz a Tú novio con ese par de gomotas que tienes mi ni-ña. -

• Pues creo que va a enloquecer más si le digo que me quedan tus sujetadores. -

• ¡Qué!, ¿Por que lo dices?-

• Bueno mami, Ernesto es muy educado, pero no deja de ser hombre, ¿No has visto cómo te las devora con la mirada? -

• ¿Mis tetas?, ¡Ay no hija!, ¡Estas loca!, ¡Que pena!, pero si estas preciosa, ¿Por que se fijaria en una vieja como yo? -

Ahí me di cuenta que lo que le hacía falta a mi mamá era validación, así que decidí seguir empujando su ego para sacarla de esa depresión.

-¡No eres ninguna vieja mamá!, estás hermosa, cualquier hombre se fijaría en tí, incluso Ernesto. -

Mi madre se quedó pensativa un instante para posteriormente comentar:

-¿De verdad lo crees hija? -

-Por supuesto mami, a todos los hombres les gustan los senos grandes, a todos, y los tuyos son notablemente grandes. -

-¡Ay hija!, pero si los tuyos son más jóvenes, están menos caídos y están igual de grandes. -

-¡Pues estoy igual de sorprendida que tú!, no esperaba que me quedara tu sujetador. -

-Pues como no lo ibas a llenar, si eres mi hija, tienes mis genes, si tú madre está chichona, mi hija también lo estará. -

-Pues creeme que aún eres muy atractiva para los hombres, inclusive para los jóvenes. -

-¿Ernesto te ha dicho algo? -

-No hace falta que me lo diga mamá, se nota en su mirada, como te ve los senos, como se muerde los labios cada que te agachas y se abre tú escote. -

-¡Ay hija perdón!, no tenía ni idea, no quiero que te sientas mal. -

-¿Por qué me sentiría mal?, al contrario, prefiero que morbose a mi mamá a que lo haga con cualquier otra fulana. -

-¿Es en serio lo que me estás contando hija?, ¿No te molesta que tú novio le vea las tetas a tú propia madre? -

-Para nada mami, inclusive, podría ayudarte para llamar más su atención, los hombres suelen tener esa fantasía. -

-¿Fantasean con su suegra? - Preguntaba Mamá.

-Si, pero más bien yo me referia a……….-

-¿A que hija?, ¡Dime! -

Por fin había conseguido la atención de mamá, nunca la note tan intrigada en los últimos meses.

-Pues tienen la fantasía de una mujer mayor. -

-¿Y porque necesariamente tiene que ser mayor? - Preguntaba mi Madre.

-Pues porque tienen la fantasía de volver a entrar por donde nacieron. -

Mi madre se me quedó viendo un instante como tratando de procesar lo que le estaba contando.

-¿Te refieres a meterse de vuelta por la vagina de sus madres? - Cuestiono mamá.

-¡Si!, justo eso. - Respondí yo.

-¡Ay Carolina!, eso es horrible, ¿No te parece? -

-Mmmmmmmmmm- balbuce ante la pregunta de mamá.

-¡Carolina!- Exclamó mi madre.

-¡Ay ya mamá!, no me parece tan grave la verdad. -

-¡Hija!, ¡Por el amor de Dios!, ¿me estás diciendo qué estás de acuerdo con esa fantasía?.

-Pues es qué……..- Yo titubeaba ante la insistencia de mamá.

-¡Carolina!, ¿Estás enferma hija?, ¿Estas loca?, ¿Estas idiota? -

-¡Mamá!-

-Pues escucha lo qué estás diciendo hija, ¿Cómo puedes apoyar semejante aberración? -

-¿Me permites explicarte? -

-¡Claro!, ¡Explicame ni-ña pervertida y loca! -

-Pues a final de cuentas ¿Quien va a querer más a un hijo que su propia madre?. -

Mi mamá se quedaba muda al no saber que responderme.

-¡Un hijo!, ¿Cierto? - Insistí yo.

-Bueno, supongo que tienes razón. - Respondió mi mami.

-¿Y quién va a querer más a una mujer, que su propio hijo?, Pues justamente el hijo, ¿De acuerdo? -

-¿Y eso que tiene que ver con tu perversión Carolina?-

-Pues que a final de cuentas no están cogiendo ni follando, están haciendo el amor, el acto más puro de amor entre una madre y un hijo. -

-¡Ay hija!, estás bien loca, ¿de verdad te calienta que un hijo se meta entre las piernas de su propia madre? -

-Pues……..si, un poco, me gusta la idea de que haya mucho amor en algo tan prohibido y aberrante como un hijo montandose en su madre. -

-No lo puedo creer, te desconozco Carolina. -

Acto seguido segui buscando en su cajón de ropa encontrándome algo muy peculiar entre la ropa.

-¡Mamá!, la que te desconoce soy yo-

Saque de su cajón un consolador de plástico, texturizado con muchas venas y encima de bastante buen tamaño-

-¡Hija! ¡Deja ahí!, ¡Basta de buscar en mis cajones! -

-¡Mamá!, pero vaya buen gusto que tienes he-

Yo tocaba y simulaba masturbar al dildo de plástico con las manos.

-¡Carolina!, deja de hacer eso. -

-¿Por qué?, ¿Tú lo haces mejor? -

-¡Ni-ña! Respetame que soy tú madre. -

En ese momento caminé hasta la cama nuevamente y me senté a un costado de mi mamá, le estire mi mano con el pene de plástico y le dije:

-¡Mami!, Enseñame como lo haces tú. -

-¡Hija!, ¿Estás enferma?, ¿Como te voy a enseñar a masturbar a un chico?, eso debes aprenderlo sola. -

-Pero yo te tengo a tí, por favor enseñame como hacerle buenas pajas a mi novio. -

Mi madre cambiaba la mirada constantemente entre el dildo de plástico y yo.

-¡Por favor mamá!, ¡Quiero aprender!, yo sé que tú sabes. -

Mi mamá estiró su mano lentamente hasta tomar el pene de plástico.

-¡Ay Caro!, la verdad esto deberías aprenderlo sola, no me siento bien de estar haciendo esto contigo.-

-¡Pero eres mi mamá!, yo quiero aprender de la mejor, si no nos tenemos confianza entre ambas, ¿Entonces?, ¿En quien quieres que confie? -

Mi mamá nuevamente se quedó pensativa unos segundo observando el enorme pene de plástico que reposaba en sus manos hermosas con uñas preciosas.

-¡Vamos mami!, dime como pajeabas a papá-

-¡Ay Dios con esta ni-ña tan pervertida que me tocó! -

Mi mamá comenzaba a simular estar masturbando a alguien.

-Bueno hija, antes que nada debes saber que los hombres tienen mucha sensibilidad en la parte trasera del glande. -

-¿Te gustan los glandes grandes y rositas mamá? -

-¡Carolina!, ¿Qué clase de preguntas son esas hija? -

-¡Mamá!, solo es una plática constructiva y sobre todo sexualmente educativa, dime por favor. -

-Pues si hija, claro que me gustan así, son más…..excitantes, entonces, tienes que concentrarte en pasarle las manos por aquí. -

Mi madre comenzaba a masturbar su pene de plástico con las manos, centrándose en frotar la parte trasera del enorme glande de aquel juguete.

-¿Hace cuanto no agarras un pene de ese tamaño? -

-¡Ay hija!, no se si tus preguntas me asustan o me gustan. -

-¿Te gustan?, no tiene nada de malo, llevas mucho tiempo deprimida, triste y encerrada, creo que ya es hora de que te animes un poco mami. -

-El problema es que me estoy animando con mi hija a un lado. -

-De hecho yo lo vería como una ventaja mamá, tú hija no dirá nada, tú hija cuidara tu secreto, y tú hija quiere ver cómo aguantas un pene de

ese tamaño. -

-¡No Carolina!, ¡Estás enferma hija!, ¿Como me voy a meter esta cosa enfrente de ti? -

-Solo quiero que me enseñes como aguantar penes así de grandes mamá, es importante para nosotras, lo sabes. -

-¡No Hija!, estas bien loquita, no puedo ayudarte con eso. -

-Bueno, toda la familia está preocupada por ti, al menos dame el gusto de verte feliz, metetelo debajo de las cobijas, masturbate, yo no tengo porque ver. -

-¡Noooooo! ¡Estas pero si bien estupida hija! -

-Mami, te hace falta, lo necesitas, además, las cobijas de tu cama te tapan, yo no puedo ver nada, solo introducelo en tu vagina y ya está. -

Mi madre veía el dildo con detenimiento, poco a poco se fue convenciendo de que no era tan malo lo que yo le pedía, así que terminó metiendo el dildo por debajo de las sábanas y lo introdujo dentro de su coño.

-¡Madre Santisima!- Exclamó mi madre cerrando los ojos.

-¿Qué paso mami?, ¿Te gusto? -

-Hace tanto tiempo que no me entraba nada, creo que me cerré. -

-¡Lo ves!, ¡Ves como si lo necesitabas!, introdúcelo más mami. -

-¡Hija pues esperate mami!, esta bien grandote este juguete, apenas y puedo con la cabeza. -

-¿Y porque lo compraste entonces? - Le pregunté Yo.

-¡Pues porque antes sí podía con él, antes me entraba super fácil!-

-¿De verdad Mamá?, ¿Te entraba todo?, ¡Si está enorme! -

-Pues así como me ves, me entraba todo y hasta me sobraba espacio. -

-¡Mami!, ¡Quiero ser como tú! -

-¡mhmhmhmhmmh! - Gimió mi mamá.

-¿Qué pasa mamá? -

-¡Ya entró todo! -

-¿Y qué sientes? -

-¡Ay hija!, ¿Me prometes que esto queda entre nosotras? -

-¡Mamita hermosa!, yo estoy aquí para cuidarte y que te la pases rico, vine a animarte un poco. - le acariciaba la cabeza a mi madre.

-¡Ay hija!, ¡Siento riquísimo!, hacía tanto tiempo que no me masturbaba, estoy en las nubes.-

-¿Me dejas ver? -

-¡Carolina! -

-Andale, solo quiero ver como lo haces. -

Mi madre me volteaba a ver un instante y posteriormente se destapó completamente dejándome ver solo la base del dildo, pues todo el cuerpo estaba enterrado dentro de su vagina húmeda y caliente.

-¡Mamá!, lo tienes todo adentró. -

-Te dije que si podía con estos tamaños. -

Acerque mi mano sin pedirle permiso a mi madre y come el dildo de la base y comencé a meterlo y sacarlo rápidamente.

-¡Hija! ¡Estás loca!, ¿Qué me haces? -

-Te estoy ayudando a masturbarte mami, lo necesitas. -

CHOP! CHOP! CHOP! - Los fluidos de mi madre comenzaron a escurrir entre sus piernas hasta la cama.

-¡Que ricooooo sientoooooooooooo! -

-¿Te gusta mamita? -

-¡Me encantaaa cielooooooo necesito vergaaaaa! -

-¿Quieres que te traiga a alguien para que sientas el calor y la dureza de una verga de verdad? -

-¡Ay si mi amor!, necesito que me cojan con fuerza, un hombre que me destroce la matriz con su vergota. -

-¿Te importaría si es joven? -

-¡No mi ni-ña!, ¡Mejor!, necesito que me taladren hasta que me rompan, ¿Me vas a traer a Ernesto? -

-No mami, más bien pensaba en……………….mi hermano. -

Acto seguido mi mamá abrió los ojos y me volteo a ver.

-¡Estás estupida Carolina!, ¿Cómo se te ocurre eso? -

CHOP! CHOP! CHOP! - Yo seguía masturbando a mi mamá metiendo una y otra vez el dildo por su caliente y húmeda vagina.

-Creo qué él no se va a oponer. - le dije yo.

-¿Cómo que no?, ¡Tú hermano es mi hijo también estupida!, ¡Yo lo parí!, ¡Salió de está misma vagina que estás masturbando!-

-Por eso mismo, ¿No crees que es tiempo de que regrese a ti?, ¿Qué vuelva a entrar por dónde nació? -

CHOP! CHOP! CHOP! CHOP! - Mi madre soltaba mucho fluido por su vagina, era obvio que estaba muy caliente imaginando la tranca de su propio hijo.

-¡Ay Dios Carolina!, ¿Quieres ver como tú hermano se mete hasta lo más profundo de mi útero? -

-¡Si mami!, ¿Me dejas? -

Hubo un silencio por unos segundos donde solo se oían los gemidos de mamá y el chapoteo del dildo chocando contra su pubis.

-¿Crees que a tú hermano le guste el cuerpo de su mamá? -

-¡Le va a encantar! -

-¿Cómo puedes estar tan segura? -

-¡Por que él me lo dijo! -

-¿Qué te dijo? -

-Qué tenias unas chichotas hermosas y que pagaría lo que fuera para ver como rebotaban mientras te embestía metiendote su verga una y otra vez. -

-¿Eso te dijo mi bebé? -

-¡Así es!, ¡Tú bebé quiere meterse entre tus piernas, voltearte la matriz de cabeza y de paso ver como rebotan tus tetas en cada penetrada. -

-Pobrecito de mi chiquito, de seguro está igual de necesitado que su madre, dile que venga, le voy a dar lo que necesita. -

Acto seguido sin dejar de masturbar a mamá, con la mano qué me quedaba libre, saque mi teléfono y le mande un mensaje a mi hermano, el cual no tardó en llegar.-

-¡Toc! ¡Toc! - llamaban a la puerta.

-¡Pasa mi amor! - le gritó mi mamá a mi hermano.

-¿Qué sucede? - Preguntaba mi hermano entrando por la puerta y cerrandola tras de él.

-Todo listo hermanito, conseguí que entraras de vuelta por donde nacimos. -Le dije a mi hermano.

-¡Carolina!, ¿Qué es esto hija? - Preguntaba mi madre confundida.

Acto seguido mi hermano sacó un fajo de billetes y me los dio, así que me pare de la cama y cedí mi lugar a mi hermano.

-¡Hija! - Exclamó mi mamá.

Mi hermano se metió entre sus piernas y le sacó el dildo de su vagina. -

-¡Ya no necesitas esto mami!, ¡Aquí tengo una verga de verdad! -

Acto seguido mi hermano se bajó el pantalón y liberó su titán para entrar en mamá.

-¡Hijo no!, ¿Qué haces?, ¡Soy tú madre!, ¡Si estaba dispuesta pero me engañaron! -

-De alguna forma teníamos que sacarte de la depresión mamá- le dije yo terminando de contar mis billetes.

PLAFf! PLAFF! PLAFF! - Mi hermano comenzó a meterse dentró de mamá! -

-¡Noooooo! ¡Basta! ¡Me engañaron! - gritaba mi mamá con bastantes hilos de saliva saliendo de su boca.

-¡UFFF MAMITA!, aprietas mejor que Carolina! -

-¡Callate estupido! -

-¿Ya lo hicieron entre ustedes?, ¡Nooo! ¡Suéltame!, ¡Son unos enfermos! -

PLAFF! PALFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! - Mi hermano embestía con fuerza la vagina de su mamita.

-¡Tranquila mami!, ¡Solo deja que tú hijo se corra y es todo! - le comente a mi mamá.

En ese momento me senté a un costado de la cabeza de mi mamá mientras mi hermano la sujetaba de los brazos para inmovilizarla en cada embestida.

-¡Noooo!, ¡Paraaaaa infeliz!, ¡Estas vi0lando a tu madre! -

-¡Que pucha tan más apretada maldita perra! - Gritaba mi hermano.

-¡SUELTAME! - mi mamá comenzaba a llorar.

-¡Qué tetotas te cargas mamá, ya soñaba con verlas rebotar así! - Decía mi hermano.

-¡Pero sacalas!, ¡Para que las veas bien! -

Acto seguido le saque las tetas a mi madre de las copas de su brassier, dejándolas expuestas ante la vista de mi hermano.

PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! - Las tremendas chichotas de mi madre rebotaban y saltaban en cada embestida de mi hermano.

-¡YAAA POR FAVOOR! - Chillaba mi madre.

Inmediatamente entendí mi papel en esta situación, así que le tape la boca a mamá para que dejara de gritar.

-¡MHMHMHMHM! - Gemía mamá con las lágrimas escurriendo por sus mejillas.

-¡Ya no aguanto mucho, mamá aprieta delicioso! -

-¡Adelante!, ¡Correte en mamá!, si alguien tiene derecho a usarla de deposito de esperma, es justamente su hijo. - le dije.

PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! - Aquellos hermosos pezones de mamá rebotaban una y otra vez en cada metida de verga que le daban.

-¡Mhmhmhmhmhm! - Mamá se quejaba con mis manos en su boca, ya con el rimel corrido.

-¡ME vengo mamita! -

-¡preña a mamá!-

-¿Quieres que la embarace?-

-¡Si!, ¡Dejala panzona!, es lo que necesita para salir de la depresión, un bebé que cuidar. -

-¡Dios como aprieta la perra! -

-¡Embaraza a tú puta!, llénala con tu leche hasta lo más profundo de su interior. -

PLAFF! PLAFF! PLAFF! PLAFF! PALFF! - Las chichotas rebotaban y rebotaban mientras mamá lloraba.

-¡me vengooooooo! -

-¡llena el útero de tu mamá y dejala preñada con tu esperma hermanito! -

SPLASH! SPLASH! , de pronto mi hermano empezó a soltar toda su lefa en el interior de mamá, mientras ella continuaba llorando implorando que le detapara la boca.

*Este contenido está dirigido exclusivamente a un público adulto (+18). No se recomienda su acceso a menores de edad. Todas las historias deben entenderse como ficción, incluso si se presentan como “basadas en hechos reales”. Todos los personajes presentados son ficticios y corresponden a representaciones de adultos, sin excepción, independientemente del contexto o estilo visual.Si encuentra algún problema con algún relato, puede contactarnos para su revisión o eliminación.